Noticias

El gran descubrimiento

Como aficionada a la literatura que soy siempre voy cargada con algún que otro libro. No hay nada que me siente peor que no llevar un libro en el bolso, las pocas veces que me he olvidado cogerlo la sensación obtenida ha sido de rabia. Además, mi principal espacio de lectura es el transporte público, durante esa media hora de autobus que dispongo para avanzar en la lectura del último libro e incluso, si es de esos días sin tráfico y aterrizo en el lugar de trabajo antes de hora, me siento en un banco tranquilamente a leer aunque solamente sean unos minutos.
Cuando se empezó a hablar de los libros electrónicos y de los aparatejos para leerlos yo me sentí plenamente interesada y con la firme idea de comprarme uno en cuanto el deseo fuese superior a la razón. La semana pasada me compré uno precumpleaños.

Primero me dedique a repasar toda la información que encontré en Internet sobre las distintas marcas, precios, comentarios de los internautas… y acabé acabando casi el más barato que encontré y como dice el dicho “Lo bueno sale caro”. Al día siguiente de comprarlo tuve que ir a devolverlo. ¿El problema? 

Al principio iba todo bien, la pantalla era quizás un poco pequeña, de 5 pulgadas, pero tampoco me importaba demasiado. De regalo traía una tarjeta de 2 GB con unos mil libros de regalo. Hasta aquí perfecto. ¿Cuál fue el problema que me encontré? Que tras introducir la tarjeta en el lector e incorporar algunas novelas que yo tenía guardadas en el ordenador, decidí apagar el lector. Cual no fue mi sorpresa cuando, al querer encenderlo de nuevo fui incapaz. No funcionaba. 

Así que, a la mañana siguiente lo primero que hice fue acudir a la tienda a devolverlo. El dependiente me dijo que no era la primera persona que protestaba y que por lo que se veía, para poner en marcha de nuevo el lector primero era necesario sacar la tarjeta. ¿Alguien ha visto nunca semejante tontería? Mientras lo devolvía vi a un joven comprándolo. Os prometo que me sobraron deseos de avisarle para que no hiciese semejante compra. Que ha nadie se le ocurra comprar el Mibuk de Wolder.
Decidí gastarme un poco más y me compre el Booq Avant y hasta ahora estoy muy contenta. Una buena pantalla, un color negro mucho más agradable que el ensuciable blanco del Wolder y no solamente eso sino que responde bastante rápido y al ser táctil, es muy sencillo de usar y trae una biblioteca de regalo en los 2 GB de memoria de serie. El resto del espacio de los 2GB viene ocupado por el Sistema Operativo lo que deja un espacio libre de unos 700-800 MB para añadir todo lo que deseemos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s