El reto de la semana: Hombre y mujer en una rueca

En este segundo reto han participado Paquita Caparrós y Adelina GN. Muchas gracias a ambas. En esta ocasión se han inspirado en la obra “Hombre y mujer en una rueca”, de Pieter Pietersz el Viejo. Y ahora os dejo con las dos obras, gozad con su lectura:

UNAS DECIMAS DE AMOR
Paquita Caparrós

Dijiste tú que me amabas                 
paseando la alameda, 
el sol ciega tu mirada 
las flores se deshojaban
en tus pies, ya estrujaban,
con candidez y suspiros
lanzando al viento sus giros
iluminando zafiros
Aquellos que nunca vimos
sus destellos conseguimos.

Como los juncos mecían
cabellos al viento raso
y clamor lo merecían
en el alba y el ocaso.
Sus almas estremecían
aquellos que poco dan
para rellenar la panza,
beben mucho y comen pan
en regocijo, con chanza
de ello presumía el truhan.

Descubre más obras de Paquita Caparrós

ESTRATEGIA DE LUJURIA MANUAL
Adelina GN

Mi corazón no debería provocar ni sus pulsaciones alterar, el motivo podréis comprobar, si a mí a la doncella, a leer comenzáis.
Sabéis pues vos, dónde pone su mano el varón.
Os miró a los ojos y pienso en el sentir de sus dedos, que buscan allá dónde el casto nombre la espalda perdió.
Qué podría hacer vuestra merced con su diestra en mis bajos.
Mi virtud es como mi vicio, los dos a estrenar, a cantar, igual que a la amada trova el juglar.
Hidalgo vos tocar sin remilgos, rozar mis posaderas con el melindre osado, que vuestro sutil disimulo hizo tomando la jarra en la mano.
Muéstrate cual bestiario ganador que gloriosamente irrumpe en el lugar y con lujuria clava su erguida daga.  
Usías decirme a mí que os miró, aquel motivo que puedo tener, para mi boca callar y no volver a pronunciar.  
Sus ojos entornados en los que se aprecia el mal, enfocándose en mí me hieren, calentándose él me teme.
Honrosa nuestra postura, por un instante muda, que si la soledad tuviera susurros oyera, liando nuestros cuerpos con los tules, del ardiente querer.
Somos trazos de un pincel renacentista que en colores armonizó el artista.
Una vez más, venciendo la timidez a la depravación.
Qué el placer no se nos note, que me vuelva a estremecer, pues el rostro mío es el espejo, de mi erizada piel.
Sanador de lo ajeno, toma de lo mío que yo sin vergüenza bebo.
Hiló fino la doncella, embriagado el caballero de detrás sacó la mano.
Hace lo propio ella, apartando la mirada de la realidad, para que la estratagema manual volviese a comenzar.

Descubre más obras de Adelina GN

¿Quieres participar en el siguiente reto? Participa en el grupo de Las Palabras Descarriadas en Facebook y descubre el nuevo reto.

Un comentario en “El reto de la semana: Hombre y mujer en una rueca

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .