Intercambio de palabras con Francesco Riccardi

Entrevistas Literatura fantástica

En esta entrevista a Francesco Riccardi descubrimos cómo nació AENOR. Libro I: La promesa, una novela de fantasía en la que un viaje, una desaparición y una promesa abren paso a preguntas sobre la moral y las decisiones personales.

El escritor nos habla de sus lecturas favoritas, su forma de construir mundos y personajes y la evolución de Kael y Evat. También comparte pistas sobre la continuación de la historia y explica por qué prefiere los personajes con matices a una división sencilla entre buenos y malos.

Francesco Riccardi, autor de AENOR, en un retrato en blanco y negro con gorra y chaqueta de cuero
Francesco Riccardi · Entrevista en Las Palabras Descarriadas

En esta entrevista

El autor como escritor y lectorEl universo de AENOR

Primera parte

Francesco Riccardi como escritor y lector

¿Cuándo empezaste a escribir y en qué momento decidiste que querías tomarte la escritura en serio?

En realidad, siempre he escrito mucho desde que era pequeño. Durante años fue una especie de pasatiempo: me gustaba inventar historias y ponerlas por escrito, sin pensar demasiado en publicarlas. El año pasado, sin embargo, me di cuenta de que había una historia que me implicaba cada vez más. Empecé a desarrollarla con mayor detalle, a construir sus acontecimientos y a llevarla hasta un final. Cuando tuve toda la historia clara, comprendí que podía convertirla en una novela y compartirla con otras personas. Pensé que, si había conseguido emocionarme e involucrarme tanto a mí, quizá también podría llegar a otros lectores. Ese fue el momento en que empecé a tomar la escritura en serio.

¿Qué es lo que más te atrae de escribir?

Lo que más me gusta de escribir es crear mundos nuevos en los que tengo la libertad de decidir la historia desde el principio hasta el final y elegir el destino de cada personaje. Me atrae especialmente poder construir un universo propio y decidir el camino que seguirá cada una de las personas que lo habitan.

¿Planificas antes de empezar o prefieres descubrir la historia mientras avanzas?

Cuando estoy trabajando en los primeros borradores, prefiero dejar que la historia me lleve y descubrir hacia dónde conduce la trama hasta llegar a un final. En cambio, cuando empiezo a escribir el libro de forma definitiva, ya tengo toda la historia planificada. De ese modo puedo mantener la libertad y la espontaneidad durante la fase creativa inicial, pero afrontar la escritura final con una dirección clara.

¿Qué parte del proceso de escritura disfrutas más y cuál te resulta más complicada?

La parte que más disfruto es la creación del mundo y el desarrollo de los personajes a medida que avanzan en su viaje y van desvelándose, poco a poco, los secretos de la historia. Me gusta ver cómo evolucionan mientras todo lo que he imaginado va tomando forma. La parte que menos disfruto, en cambio, es la edición y la revisión final. Después de releer tantas veces el manuscrito, acabas conociendo la historia casi de memoria y, llegado ese punto, lo que más te apetece es empezar ya a trabajar en el siguiente libro.

¿Hay libros que hayan influido especialmente?

Además de libros, leo muchos mangas, que también forman parte importante de lo que disfruto como lector. Pero, si tuviera que elegir un solo libro que me haya influido especialmente, diría Siddhartha, de Hermann Hesse.

Como lector, ¿qué géneros sueles escoger y qué debe tener una novela para que consiga atraparte?

Para mí, una novela tiene que ser fluida y mantenerme enganchado desde la primera página hasta la última. Suelo elegir sobre todo thrillers y fantasía. Últimamente he leído varias novelas de Wulf Dorn y me han gustado mucho.

Dime, ¿cuáles son tus tres escritores favoritos?

Es difícil elegir solo tres, pero diría J. K. Rowling, Eiichiro Oda y Arthur Conan Doyle. Son autores muy distintos entre sí, y precisamente eso refleja bastante bien la variedad de historias y formas de narrar que disfruto como lector.

¿Qué importancia tienen para ti los personajes frente a la trama y la construcción del mundo?

Para mí, ambas cosas van de la mano. Primero construyo todo el mundo y, a partir de ahí, hago encajar el viaje interior de los personajes con lo que ocurre en el mundo exterior. Me gusta que su evolución personal avance al mismo tiempo que la historia y que lo que encuentran durante el viaje influya también en quiénes son y en cómo cambian.

¿Cómo afrontas la revisión de tus textos? ¿Te cuesta eliminar o modificar escenas que ya habías dado por buenas?

No me cuesta demasiado eliminar o cambiar algo que ya había dado por escrito, porque los pilares fundamentales de la trama y de los personajes ya los tengo fijados y permanecen claros hasta el final de la historia. Lo que sí me da más pena es no poder incluir todas las partes del mundo que he creado, porque hay muchos lugares, detalles e ideas que forman parte de ese universo aunque no siempre encuentren espacio dentro de la narración.

¿Qué te gustaría que un lector dijera de tus libros después de haberlos terminado?

Me gustaría que, al terminar uno de mis libros, el lector echara de menos a los personajes y el viaje, como si lo hubiera vivido en primera persona. Y, sobre todo, que se quedara con ganas de empezar una nueva aventura junto a ellos, como si volver a abrir el siguiente libro significara reencontrarse con personas y lugares que ya forman parte de su propio recuerdo.

Segunda parte

El universo de AENOR. Libro I: La promesa

¿Cómo nació AENOR y cuál fue la primera idea o imagen que dio origen a la novela?

La primera imagen o idea que tuve fue, prácticamente, el final de la historia. A partir de ese momento empecé a construir todo el recorrido hacia atrás, desarrollando en paralelo el mundo y los personajes hasta llegar a ese punto. De alguna manera, conocía el destino antes de conocer por completo el camino, y todo el proceso de creación consistió en descubrir cómo llevar a los personajes hasta allí de una forma coherente y natural.

La historia comienza con la desaparición de Indra y con la promesa de Kael de traerlo de vuelta. ¿Por qué elegiste una promesa como motor de la historia?

Porque una promesa es algo que, de una forma u otra, nos une a todos. Quería que la historia planteara preguntas como: ¿hasta dónde somos capaces de llegar para seguir siendo fieles a nuestra propia moral? ¿Hasta qué punto podemos avanzar sin que el mundo que encontramos por el camino termine cambiándonos? Son preguntas que me gustaría que cada lector se hiciera mientras lee la novela. La promesa de Kael no es solo un objetivo narrativo, sino también una forma de poner a prueba quién es y hasta dónde está dispuesto a llegar sin dejar de reconocerse a sí mismo.

Kael y Evat tienen personalidades muy diferentes y su relación es uno de los elementos centrales del libro. ¿Cómo construiste a estos dos personajes y qué querías que aportara cada uno al otro?

Construí a Kael y Evat como dos personajes casi opuestos entre sí, pero al mismo tiempo pensados para completar las carencias del otro. Quería que sus diferencias no los separaran, sino que se convirtieran en una oportunidad para crecer mutuamente a lo largo del viaje. Cada uno aporta al otro una forma distinta de mirar el mundo y de enfrentarse a lo que les ocurre. Además, estas diferencias de carácter se harán cada vez más evidentes en los próximos libros y tendrán un peso importante en su evolución.

El primer encuentro entre Kael y Evat tiene un tono muy particular, con Evat introduciendo humor en un momento difícil para Kael. ¿Tenías clara desde el principio esa dinámica entre ambos?

Sí, fue algo totalmente intencionado. Quería introducir ese tono de humor para no cargar demasiado al lector y para aliviar, aunque fuera por un momento, una situación tan dramática y tensa como la que está viviendo Kael. Intento hacer lo mismo en otros momentos especialmente duros de la historia: incluir un matiz casi cómico que permita respirar un poco, pero sin exagerarlo ni romper la seriedad de la escena.

Anart, Ivys, First Line y Akire son lugares muy distintos entre sí. ¿Cómo fue el proceso de creación de las ciudades y qué representa cada una?

Fue una de mis partes favoritas del proceso, porque me inspiré en lugares reales que he visitado y llevé algunos de sus rasgos al extremo para transformarlos en algo propio dentro del mundo de AENOR. Con cada ciudad quería transmitir una sensación diferente de opresión, control y pobreza, de manera que cada lugar tuviera una identidad propia y que el lector percibiera esas diferencias a medida que avanzan los personajes.

La novela combina aventura, misterio, fantasía y momentos de humor. ¿Fue difícil encontrar el equilibrio entre esos elementos?

En realidad, no. Fue algo muy natural porque era precisamente lo que quería crear: un libro que no estuviera limitado a una única categoría, sino que reuniera dentro de una misma historia todos los elementos que pudieran convertirlo en una obra con una identidad propia y diferente dentro del género.

¿Cómo elegiste la portada?

Me llevó muchísimo tiempo elegirla, porque quería una imagen que permitiera entrever los lugares descritos en la novela, pero que al mismo tiempo transmitiera la sensación de que algo no encaja, como si hubiera una ruptura en ese mundo. El reloj también tiene un significado concreto: representa el poco tiempo que le queda a Kael para encontrar a su hermano. Quería que la portada funcionara casi como una primera pista de lo que el lector va a descubrir en la historia.

¿Te has inspirado en alguien conocido para crear algún personaje?

En cuanto a la personalidad, no: los personajes no están inspirados directamente en personas que conozco. Sin embargo, muchos de sus nombres son simplemente anagramas de nombres de familiares o amigos. De hecho, una de las partes que más difícil me resultó durante la escritura fue precisamente inventar nombres que no sonaran demasiado banales o recurrentes, así que en algunos casos jugué con nombres reales hasta transformarlos en algo que encajara en el mundo de AENOR.

Sin desvelar demasiado, ¿qué pueden esperar los lectores de la continuación de AENOR y de la evolución de Kael y Evat?

Puedo decir que ya en el próximo libro los lectores verán un proceso de crecimiento mucho más introspectivo para ambos personajes. Kael empezará también a comprender mejor su propio destino y a descubrir aspectos de sí mismo que hasta ahora apenas conocía. Además, habrá muchos encuentros nuevos que cambiarán de forma importante el rumbo de la historia respecto al primer libro y abrirán nuevas posibilidades para la evolución de la trama.

Si crees que me he olvidado de preguntarte algo importante, es el momento de decirlo.

Quizá añadiría algo que para mí es muy importante a la hora de escribir AENOR: no me interesa dividir a los personajes simplemente entre buenos y malos. Prefiero pensar que cada uno actúa según su historia, sus experiencias, sus objetivos y aquello que considera correcto. Incluso cuando un personaje toma decisiones que pueden parecer equivocadas, me gusta que el lector pueda comprender qué lo ha llevado hasta allí, aunque no comparta sus elecciones. Me gustaría que AENOR se leyera también de esta forma: no solo como una aventura fantástica, sino como un viaje en el que muchas veces no existe una única respuesta correcta y en el que cada lector puede formarse su propio juicio sobre los personajes y sus decisiones.

Las Palabras Descarriadas

Un espacio para conversar sobre libros, historias y el proceso de creación literaria.


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